Los cisnes salvajes
Una vez, un rey se casó en segundas nupcias con una bella y malvada bruja, que lo había hechizado con su magia. Lo primero que hizo la bruja fue librarse de los hijos que el rey tenía de su primer matrimonio. Llevó a los once hermanos varones a un torreón y los convirtió en cisnes e hizo que salieran volando por la ventana. _Tus hijos se han cansado de vivir aquí y se han ido_le dijo luego al rey. Ahora ya sólo le quedaba librarse de Elisa, la única hija, de la cual tenía mucha envidia. Así que una noche, cuando la joven dormía... le frotó con un ungüénto hasta dejarla negra y apestosa, y luego le enmarañó todo el cabello. Cuando el rey vio a su hija con ese aspecto se puso furioso y la echó de palacio. Y así, Elisa abandonó su hogar y anduvo durante horas sin rumbo fijo. Al llegar a un lago pudo lavarse y arreglarse hasta recobrar su aspecto de siempre. Luego preguntó a una anciana si había visto pasar a once príncipes. _Pues no_ contestó la mujer _,pero he visto once cisnes con coronas de oro en sus cabezas, en la otra parte del lago. La joven fue hacia allá y encontró a los cisnes. De pronto, los cisnes se convirtieron en once jóvenes. ¡Eran sus hermanos! Después de abrazarse emocionados, ellos le contaron que durante el día eran cisnes y por la noche recobraban su forma natural. Al otro día, ella subió sobre el hermano mayor y se fueron volando a otras tierras a vivir felices para siempre.
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