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davidzafra

Carlos I

El futuro Emperador vino al mundo en el Palacio de Ten Walle de Gante, en Flandes, hoy Belgica, a las 3:30 de la madrugada del martes 24 de febrero de 1500.[3] Fue bautizado como Carlos en recuerdo de su bisabuelo Carlos el Temerario, trágicamente muerto en la Batalla de Nancy en 1477.

Nacía en un momento en que la cristiandad ansiaba una regeneración y renovación espiritual de cara a 1500, comienzo de un nuevo siglo y nueva mitad de milenio. En sus Países Bajos natales, los Hermanos de la Vida Común y Erasmo de Rotterdam y sus compañeros del Humanismo cristiano buscaban por distintas vías la manera de volver a una forma más simple y pura de Cristianismo, desprovista de las corrupciones que se encontraban tanto en la Iglesia como en la sociedad civil. Paralelamente, el nombre de Erasmo nos hace recordar que ésta era una Europa barrida por los vientos de las nuevas corrientes del pensamiento y saber renacentista, con la mirada vuelta hacia el exterior, es decir, hacia nuevos mundos, incluido el Nuevo Mundo de América. El propio Carlos, criándose en los Países Bajos, donde convergían las nuevas influencias del Renacimiento y el Humanismo cristiano, adquirió algo de la curiosidad intelectual, el espíritu investigador práctico y los gustos estéticos de la época.

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